La Universidad de Chile se prepara para enfrentar a la concesionaria Azul Azul, preocupada por los recientes acontecimientos que la rodean. A pesar de la salida de Michael Clark de su puesto, la institución educativa sigue inquieta y ha decidido actuar. La rectora Rosa Devés ha solicitado la elaboración de un informe legal que examine el contrato de concesión, buscando posibles incumplimientos que podrían estar afectando su imagen institucional.
El abogado Andrés Jana ha sido contratado para llevar a cabo esta tarea, con la misión de analizar la situación y determinar si se están vulnerando principios fundamentales del acuerdo. La universidad considera que el vínculo con la concesionaria es débil y ambiguo, lo que añade a su preocupación sobre una posible violación moral del contrato.

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En un comunicado, la universidad enfatizó que las recientes diligencias realizadas por la Policía de Investigaciones y el Ministerio Público en relación con el ex presidente de Azul Azul, refuerzan sus inquietudes sobre la falta de transparencia en la información proporcionada por la sociedad. Este contexto ha llevado a la Casa de Estudios a tomar una postura más firme, a pesar de que hasta ahora solo se busca una ruta legal y no penal.
El informe jurídico que se está elaborando será entregado al próximo rector o rectora de la Universidad de Chile, quien deberá analizarlo y tomar decisiones al respecto. La universidad ha dejado claro que reconoce la importancia del club en su identidad e historia, y se compromete a proteger sus principios y valores en el futuro.

