La hipertensión arterial sin un tratamiento adecuado puede provocar graves daños renales, cardíacos y cerebrovasculares. Se estima que cerca del 30% de la población en Chile la padece, lo que resalta la importancia de su tratamiento. Cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, buscando concientizar sobre esta enfermedad crónica y sus riesgos asociados, como infartos al miocardio y accidentes cerebrovasculares.
La Dra. Patricia Villaseca Silva, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción, explica que al inicio, la hipertensión no presenta síntomas notorios. “Muchas veces, cuando aparecen las molestias, han pasado muchos años sin que nos percatemos, y los daños en distintos órganos pueden ser severos”, indica. Por ello, la búsqueda activa de esta enfermedad es crucial, utilizando procedimientos sencillos como la toma de presión.

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En Chile, la hipertensión es el principal factor de riesgo aislado de muerte, siendo responsable del 45% de las muertes por enfermedades cardíacas y del 51% de las muertes por accidentes cerebrovasculares. La Dra. Francisca Poblete Estefó señala que las complicaciones por hipertensión causan alrededor de 9,4 millones de defunciones anuales en el mundo, y pueden reducir la esperanza de vida entre 10 y 15 años.
La vida diaria de quienes padecen hipertensión se ve afectada tras el diagnóstico. Es necesario seguir una alimentación baja en sodio, controlar el peso, realizar actividad física regulada y asistir a controles periódicos. La falta de adherencia al tratamiento es un problema común, ya que al no sentir dolor, muchos concluyen erróneamente que están curados. La Dra. Villaseca aclara que el tratamiento implica reorganizar la vida y buscar apoyo del entorno para adoptar hábitos más saludables.
Finalmente, la Dra. Poblete recomienda adherir al tratamiento farmacológico, reducir el sodio, y manejar el estrés. “Los equipos de salud pueden ayudar, pero tú tienes que dar el primer paso”, concluye. La hipertensión es una enfermedad crónica que, sin control, puede llevar a complicaciones graves, haciendo esencial la concientización y el diagnóstico oportuno.

