La Dra. María Inés Barría, científica chilena, ha desarrollado una vacuna contra la cepa Andes del hantavirus desde 2018, como resultado de una extensa investigación junto a su equipo. Sin embargo, la ausencia de financiamiento tanto estatal como privado ha impedido que se inicien los estudios clínicos en humanos, un paso crucial para validar la eficacia de la vacuna.
El presupuesto necesario para avanzar en estas pruebas asciende a aproximadamente $7 millones de dólares. La falta de fondos concursables y una política de recortes fiscales han llevado a la Dra. Barría a buscar financiamiento en el extranjero, aunque este proceso no garantiza que se logre el objetivo deseado.

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En una conversación con _BiobioChile_, la científica explicó que el costo elevado se debe a que la producción de dosis debe cumplir con estándares GMP (Buenas Prácticas de Manufactura), lo que implica rigurosos controles de calidad y procesos de manufactura en laboratorios certificados.
El trabajo de la Dra. Barría comenzó en 2014, al estudiar el sistema inmunológico de personas que sobrevivieron al hantavirus. Esto resultó en la identificación de dos anticuerpos humanos que ofrecen protección contra la enfermedad. Tras pruebas exitosas en animales, donde se inyectaron anticuerpos en hámsters sirios, los resultados fueron prometedores, mostrando que uno de los anticuerpos puede eliminar el virus de los pulmones.
A pesar de estos avances, la falta de recursos sigue siendo un obstáculo significativo. La Dra. Barría y su equipo están decididos a continuar su búsqueda de financiamiento para poder llevar a cabo los estudios en humanos y, potencialmente, ofrecer una solución efectiva contra el hantavirus.

