La cifra de víctimas mortales en el ataque ruso masivo contra Kiev ha aumentado a 12, mientras que los heridos ascienden a 57, según informes del Servicio Estatal de Emergencias (DSNS) ucraniano y el alcalde de la ciudad, Vitali Klitchkó. Entre los fallecidos se encuentran dos niños, lo que ha generado una fuerte conmoción en la población.
El ataque tuvo lugar en el barrio de Darnitskí, donde un edificio residencial de nueve plantas sufrió graves daños. En total, se reportaron 18 apartamentos destruidos y la operación de búsqueda y rescate sigue en curso, con el objetivo de localizar a posibles sobrevivientes atrapados bajo los escombros.

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De acuerdo con Klitchkó, el edificio fue impactado por un misil Kh-101, fabricado recientemente, lo que plantea serias preocupaciones sobre la capacidad de Rusia para eludir sanciones internacionales y seguir fabricando armamento. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha denunciado este esquema de evasión en su discurso nocturno, señalando que debe ser una prioridad para la comunidad internacional.
La Fiscalía de Kiev ha iniciado una investigación preliminar por un nuevo crimen de guerra en el contexto de este ataque. En total, se lanzaron aproximadamente 56 misiles y 675 drones en diversas regiones de Ucrania, siendo interceptados el 93% de ellos por las defensas antiaéreas del país. Sin embargo, se registraron impactos en varios distritos de la capital, causando daños adicionales en edificios residenciales y vehículos.
Zelenski destacó la necesidad urgente de adquirir más armamento y sistemas de defensa aérea para proteger a la población. En su mensaje, hizo hincapié en la importancia de que Europa desarrolle su propia capacidad de producción de sistemas de defensa, subrayando que la situación es crítica y que se requiere acción inmediata para salvaguardar a los ciudadanos ucranianos.

