Millicom ha presentado sus primeros resultados financieros desde la adquisición de las operaciones de Telefónica en Chile, revelando una significativa reducción del 35% en su dotación laboral. La compañía, que tomó el control en febrero de 2026, ha despedido a aproximadamente 1.130 empleados, de un total de 3.236, como parte de sus esfuerzos por mejorar la eficiencia y rentabilidad de la empresa.
Hasta abril de este año, los costos asociados a indemnizaciones por despidos y planes de retiro voluntario han alcanzado aproximadamente US$21 millones. El CEO de Millicom, Marcelo Benítez, destacó que esta reestructuración es parte de un plan más amplio para revertir la situación financiera de la empresa, que había estado acumulando pérdidas durante años.

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Además, Millicom ha comenzado a implementar una serie de mejoras operativas. Se han reducido las deudas en US$85 millones y se ha simplificado la oferta comercial de Movistar, lo que permitirá una optimización de los servicios. El plan incluye un compromiso de abrir 50 nuevas tiendas en áreas clave para aumentar la presencia física de la marca en el mercado.
Benítez también mencionó que, a pesar de los desafíos iniciales, el negocio ha generado un flujo de caja positivo en los primeros dos meses de operación, logrando ingresos de US$200 millones entre febrero y marzo. Sin embargo, las utilidades de los joint ventures de Millicom reflejan pérdidas de US$13 millones, principalmente debido a su participación en las pérdidas de la operación en Chile. La compañía se muestra optimista sobre alcanzar un flujo de caja neutro hacia finales de año.

