Las grandes tecnológicas han estado ejecutando miles de despidos mientras aumentan su inversión en inteligencia artificial. Este movimiento, que inicialmente parecía ser una reorganización interna, comienza a evidenciar un cambio profundo en el mercado laboral. Empresas como Oracle, Meta y Microsoft están a la vanguardia de esta tendencia, donde la reducción de plantilla se utiliza para liberar recursos financieros destinados a la IA que sustituirá a esos mismos empleados.
Oracle, por ejemplo, notificó a finales de marzo la eliminación de entre 20.000 y 30.000 empleos en varios países, incluidos Estados Unidos, India y México. Muchos de estos despidos fueron comunicados a través de un correo electrónico enviado a las seis de la mañana. Mientras tanto, la compañía está preparando una expansión multimillonaria de su infraestructura de IA, lo que pone de manifiesto la prioridad en la inversión tecnológica sobre la retención de personal.
No se trata de un caso aislado. En el último año, empresas como Meta, Amazon y Microsoft han eliminado cerca de un cuarto de millón de empleos mientras incrementan su gasto en IA. Diego de León, CEO de una startup de ciberseguridad, ha señalado que aún no hemos visto el impacto total de estos recortes, a pesar del número significativo de trabajadores afectados.

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El impacto de la IA ya no se limita a tareas básicas; ahora afecta incluso a perfiles cualificados. Canva, aunque no se presenta como una empresa de IA, ha integrado funciones automáticas que generan diseños completos en segundos. Esto está transformando no solo el mercado laboral, sino también el educativo, donde las carreras vinculadas a datos e IA están ganando prestigio, mientras que las tradicionales pierden relevancia.
En este nuevo escenario, las empresas priorizan la inversión en centros de datos y tecnología de alto rendimiento por encima de mantener estructuras de personal. Oracle, con aproximadamente 162.000 empleados a nivel global, está acelerando su apuesta por la IA, planeando recaudar hasta 50.000 millones de dólares para ampliar su infraestructura. Meta, por su parte, planea eliminar cerca del 10% de su plantilla, unos 8.000 empleados, en un intento de aumentar la eficiencia a través de modelos de IA.
Esta tendencia de despidos se extiende particularmente a profesiones de oficina que antes se consideraban seguras. Un informe de Funcas estima que la IA podría eliminar entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en España entre 2025 y 2035. La tecnología ha alcanzado una “masa crítica”, y los efectos sobre el empleo se harán más evidentes en los próximos años, aunque se espera que también surjan nuevos puestos de trabajo relacionados con la IA.
A pesar de la preocupación por el desempleo, la IA está mejorando la productividad en las empresas que la adoptan. Los datos indican que estas empresas tienen una media de productividad 27% superior a las que aún no han integrado estas herramientas. Sin embargo, muchos trabajadores deberán reconvertirse profesionalmente para acceder a las nuevas oportunidades laborales que la IA está creando.

