Un nuevo estudio revela que la combinación de una vacuna y un fármaco que potencian el sistema inmunitario para atacar las células cancerosas ha demostrado ser eficaz para reducir el riesgo de recurrencia y muerte por cáncer de piel en un 49%, según investigadores de NYU Langone Health y su Centro Oncológico Perlmutter (Estados Unidos).
Esta reducción se calculó cinco años después de la extirpación quirúrgica de los tumores y se mantiene sin cambios. El estudio evaluó la vacuna, llamada intismeran, en combinación con la inmunoterapia estándar pembrolizumab (Keytruda) en 107 pacientes seleccionados aleatoriamente tras una cirugía de melanoma, para determinar si la terapia combinada prevenía la recurrencia del cáncer.
Intismeran es una estrategia de inmunoterapia personalizada que se desarrolla a partir de la información del tumor de cada paciente. Los resultados del ensayo de fase 2b, conocido formalmente como KEYNOTE-942, también se presentaron en la reunión anual de 2026 de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica en Chicago.

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Tras cinco años de seguimiento, el 68,8% de los pacientes que recibieron la terapia combinada permanecieron libres de cáncer, mientras que el 49,1% de los pacientes del grupo tratado solo con pembrolizumab no presentaban signos de cáncer. La terapia combinada también redujo el riesgo de metástasis a distancia en un 59%, y la supervivencia global fue del 92,2% para el grupo de la vacuna con inmunoterapia.
La doctora Janice Mehnert, investigadora principal del estudio, afirmó que su estudio ofrece pruebas sólidas a los pacientes con melanoma de que la terapia con la vacuna intismeran, en combinación con la inmunoterapia, puede reducir de forma demostrable el riesgo de que su cáncer reaparezca y mejorar los resultados clínicos. Además, los hallazgos pueden servir de aliento para investigadores del cáncer en todo el mundo.
La vacuna intismeran se basa en el ARN mensajero, que proporciona a las células las instrucciones para la síntesis de proteínas. Los investigadores intentaron desencadenar una respuesta inmunitaria a proteínas anormales específicas, llamadas neoantígenos, producidas por las células cancerosas, creando así una vacuna personalizada para cada paciente.
Dado que el cáncer de piel es el tipo más común en Estados Unidos, con un estimado de 112,000 casos nuevos en 2026, este avance podría tener un impacto significativo en el manejo de la enfermedad. Los efectos secundarios se consideraron manejables, incluyendo fatiga y dolor en los puntos de inyección.

