Circulan en redes sociales mensajes que aseguran que el veneno de abeja cura el cáncer de mama. Un mensaje viral afirma que este veneno puede aniquilar células cancerosas en tan solo 60 minutos. Sin embargo, esto es falso. El veneno de abeja no cura el cáncer de mama, ni ningún otro tumor. Hasta la fecha, existen estudios en fase preclínica que utilizan un componente del veneno, pero solo en laboratorio, sin que esto se haya traducido en un tratamiento efectivo en la práctica médica actual.
El doctor Rodrigo Sánchez-Bayona, secretario científico de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), explica que actualmente no hay estudios clínicos recientes en fases avanzadas que avalen o recomienden el uso del veneno de abeja en la práctica médica. A pesar de lo que se difunde en redes sociales, las investigaciones siguen estando en etapas preclínicas, muy lejos de convertirse en una terapia médica real.
Es cierto que un componente del veneno de abeja, la melitina, ha mostrado eficacia en destruir células tumorales in vitro y en modelos animales. No obstante, esto no se ha traducido aún en un tratamiento seguro ni eficaz para pacientes. La investigación, liderada por la Dra. Ciara Duffy y publicada en _Nature Precision Oncology_, ha demostrado que la melitina puede destruir células de cáncer de mama, pero aún se encuentra en fase de estudio.

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Desde 2022, la científica Edina Wang ha asumido el trabajo de investigar cómo prevenir que este tratamiento dañe células sanas y su viabilidad para combatir el cáncer de ovario. Sin embargo, es importante entender que el proceso para que un tratamiento oncológico pase del laboratorio al hospital es largo y complicado. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, la tasa promedio de éxito en la traslación de modelos animales a ensayos clínicos oncológicos es inferior al 8%.
El doctor Sánchez-Bayona advierte que estos mensajes pueden crear falsas expectativas y empujar a los pacientes a abandonar o retrasar tratamientos convencionales que sí salvan vidas, como la quimioterapia o la cirugía. La automedicación con sustancias no reguladas puede exponer a los pacientes a riesgos graves de salud.
En resumen, el veneno de abeja no cura el cáncer de mama. Los estudios actuales se encuentran en fases preclínicas y no se han validado como tratamientos en la práctica clínica. Es fundamental tener precaución ante la difusión de información engañosa en redes sociales y confiar en tratamientos avalados por la ciencia.

