Hacienda ha logrado un ahorro de casi US$1.600 millones gracias a modificaciones en el Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), que resultaron en un aumento histórico en los precios de las bencinas y el diésel en marzo. Esta decisión se tomó en respuesta a la fuerte alza en el precio del petróleo debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo que llevó al gobierno a realizar ajustes necesarios para contener el impacto fiscal.
A finales de marzo, el gobierno de José Antonio Kast anunció que el costo fiscal de mantener el Mepco operando era de entre US$150 millones y US$200 millones a la semana. Como resultado, se decidió permitir que los consumidores asumieran el aumento en los precios, lo que provocó que la gasolina de 93 octanos subiera $370 por litro y el diésel $580 por litro. Esta medida, aunque impopular, fue considerada necesaria para evitar un deterioro mayor en la posición fiscal del país.

Israel amenaza con atacar Beirut si Hezbolá no cesa hostilidades
El Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre del 2026 indicó que, si el Mepco hubiera seguido funcionando como antes, el costo fiscal acumulado al 7 de mayo habría alcanzado los US$1.500 millones. En cambio, los cambios realizados permitieron mantener el costo fiscal en US$300 millones hasta esa fecha, evidenciando la efectividad de las modificaciones.
El economista Juan Ortiz, del OCEC-UDP, señala que al 28 de mayo, el costo fiscal acumulado sin el aumento de bencinas habría llegado a aproximadamente US$1.830 millones. Los cambios al Mepco no solo han permitido un ahorro significativo, sino que también han modificado la naturaleza del mecanismo, transitando de un sistema de suavización de precios a uno de fijación de precios.
En conclusión, estas modificaciones han generado un impacto fiscal positivo, con el fisco ahorrando cerca de US$1.590 millones. Sin embargo, el debate sobre la política de precios y su sostenibilidad continúa, ya que se observa un cambio en la forma en que se ajustan los precios, lo que podría tener repercusiones en el futuro de la economía nacional.

