El Virus del Papiloma Humano (VPH) es el principal causante del cáncer cervicouterino y de otros tipos de tumores, situándose como la infección de transmisión sexual más común a nivel global. En el marco del Día Internacional de Acción para la Salud de las Mujeres, los especialistas han alertado sobre esta patología que cobra la vida de dos mujeres al día en Chile, con un diagnóstico anual de cerca de 1.500 casos.
Según cifras preliminares del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), 87 mujeres fallecieron en la región de Valparaíso a causa de un tumor maligno del cuello del útero durante el 2025, manteniendo el mismo número del año anterior. Esta situación resalta la urgencia de implementar medidas efectivas de prevención y tratamiento.

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El Dr. Mauricio A. Cuello, profesor titular de la Pontificia Universidad Católica de Chile, subraya que “el cáncer cervicouterino es una enfermedad altamente prevenible”. A pesar de contar con herramientas eficaces como la vacunación contra el VPH y el tamizaje, el desafío radica en garantizar que estas estrategias lleguen de manera equitativa a toda la población. “El papanicolaou (PAP) y las pruebas de VPH son fundamentales para detectar de manera temprana las células anormales”, añade el especialista.
El Dr. Cuello también menciona que regiones como Valparaíso presentan una alta diversidad territorial, lo que complica el acceso a la atención sanitaria. Esta realidad, que incluye zonas urbanas densamente pobladas y sectores rurales, requiere ser considerada al diseñar estrategias de prevención y diagnóstico. En este contexto, es crucial avanzar hacia la eliminación del cáncer cervicouterino como problema de salud pública, a través de métodos de prevención y acceso equitativo a tratamientos.
Finalmente, el Dr. Cuello concluye que “para lograr la eliminación del cáncer cervicouterino necesitamos mejorar la cobertura de tamizaje” y asegurar que todas las mujeres, independientemente de su lugar de residencia, accedan a diagnóstico y tratamiento oportuno. Las medidas de prevención como la vacunación y el uso de preservativos son esenciales para reducir el riesgo de esta enfermedad.

