LO ÚLTIMO

Quiroz pierde poder ante Alvarado en el gobierno de Kast

Jorge Quiroz enfrenta críticas y cuestionamientos mientras Claudio Alvarado se fortalece en el gabinete.

El jefe de Hacienda, Jorge Quiroz, se ha visto eclipsado por la irrupción estratégica del biministro del Interior y vocero, Claudio Alvarado. Lo que comenzó como una gestión de rigor técnico, hoy se encuentra bajo reparos éticos y críticas transversales a su capacidad de negociación en el Senado.

Mientras el empoderamiento de Claudio Alvarado (UDI) como biministro del Interior y Segegob fue celebrado en el oficialismo por reconfigurar las fuerzas dentro del gabinete, su par de Hacienda, Jorge Quiroz (IND), enfrenta una “lluvia de críticas” en la derecha por “su intransigencia legislativa”. Además, fue desautorizado por el jefe de gabinete y enfrenta cuestionamientos por omitir que su hermano podría verse beneficiado por la Ley de Reconstrucción, como socio de una conocida firma inmobiliaria.

En el oficialismo, si bien el jefe de las finanzas públicas aún cuenta con total respaldo del Presidente José Antonio Kast, el economista atraviesa por una de sus semanas más duras. Alvarado, por su parte, es visto fortalecido y con poder suficiente para relativizar las posturas que antes emanaban como certezas desde la billetera fiscal.

En una entrevista en Canal 13, Alvarado no solo exhibió su rol de “superministro” a cargo de la coordinación programática y las comunicaciones, sino que “marcó distancia” y hasta desautorizó posturas clave del ministro de Hacienda en la Ley Miscelánea que se tramita en el Congreso. Alvarado flexibilizó la urgencia legislativa y la invariabilidad tributaria defendidas a rajatabla por Quiroz.

Uno de los puntos de mayor fricción radica en los plazos para despachar la megarreforma económica. Mientras Quiroz insistía en que el proyecto debía salir del Congreso en junio, Alvarado desactivó la presión cronológica, subordinando el calendario de Hacienda a buscar idealmente la construcción de ciertos consensos.

La debilidad de Quiroz se manifiesta no solo en su capacidad política, sino también en su estilo de gestión. Se le cuestiona como un ministro que “no se mueve de ninguna postura” y deja la sensación de que “en los comités del Senado no se saca nada con sentarse a hablar con él”. Esta semana, Quiroz enfrenta asedio en tres frentes, incluyendo reparos por probidad pública y la falta de votos imprescindibles en la Cámara Alta.

El denominado “Factor Hermano”, que reveló esta semana El Mostrador, ha llevado a que tanto oficialismo como oposición cuestionen la falta de transparencia de Quiroz en su Declaración de Intereses y Patrimonio. La situación ha generado un ambiente de incertidumbre sobre su futuro político y su credibilidad ante el Congreso.

Desplazamiento al inicio
Compartir por WhatsApp
×
SECCIONES

¿No quieres perderte nada?

Recibe lo más importante en tu email.