En el marco del III Simposio Equanimus, un evento clave sobre salud mental y epilepsia, el Dr. Miguel Copaja Soto, Doctor en Farmacología, enfatizó la importancia de la alimentación en el tratamiento de la salud mental. Durante su charla, el especialista subrayó que, aunque los medicamentos son fundamentales, el cerebro requiere «ladrillos» nutricionales específicos para funcionar de manera óptima.
El Dr. Copaja, quien también es Director Técnico de Newscience Chile, abordó cómo la nutrición actual define la calidad de vida en las próximas décadas. «Cuidarnos mejor está en nuestras manos», afirmó, añadiendo que lo que comemos hoy impactará directamente en nuestra salud durante los próximos 20 o 30 años.
Tres aliados esenciales para el cerebro y el cuerpo fueron destacados en su exposición. El primero es el Omega-3 (DHA), reconocido como el principal componente del cerebro. Este nutriente, que el cuerpo no fabrica fácilmente, es crucial para mantener la memoria y la agilidad mental.

Descubren circuito cerebral que influye en la toma de decisiones
Además, el Dr. Copaja mencionó la importancia de los Probióticos. La salud intestinal es clave para el adecuado funcionamiento del sistema inmune, y un desequilibrio de la microbiota puede perjudicar procesos cerebrales. El uso de probióticos se presenta como una estrategia para restaurar el equilibrio microbiano, favoreciendo tanto la respuesta inmune como la función del eje intestino-cerebro.
La importancia de la calidad de los productos también fue un mensaje central. Para que un suplemento nutricional apoye efectivamente el tratamiento médico, debe contar con certificaciones internacionales que garanticen su pureza y calidad. «No se trata de reemplazar los medicamentos, sino de apoyar al cuerpo a través de una alimentación funcional», concluyó el Dr. Copaja.
El evento también resaltó que más del 20% de los productos en mercados informales presentan irregularidades, lo que plantea un problema no solo de eficacia, sino de calidad y de información disponible para el consumidor, según la Organización Mundial de la Salud.
