Un nuevo estudio ha revelado que los corredores de maratones y ultramaratones podrían presentar una mayor presencia de pólipos precoces en el colon. Esta investigación, publicada en la revista Cancer Epidemiology, analizó a 94 corredores de entre 35 y 50 años que habían completado al menos cinco maratones o dos ultramaratones. Los hallazgos sorprendieron a los investigadores, ya que casi la mitad de los participantes presentaba pólipos en el colon, y un 15% tenía adenomas avanzados, considerados una etapa más riesgosa en el desarrollo del cáncer colorrectal.
El estudio fue impulsado por el oncólogo Timothy Cannon, quien observó un patrón inusual en pacientes jóvenes con cáncer de colon avanzado que eran, curiosamente, corredores de largas distancias. “Parece que algo raro está pasando aquí con los corredores extremos”, afirmó Cannon, subrayando la necesidad de un análisis más profundo sobre cómo el ejercicio extremo puede afectar la salud intestinal.

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La hipótesis sugiere que el esfuerzo físico prolongado durante las carreras de larga distancia puede provocar una disminución en el flujo sanguíneo hacia el intestino, lo que podría resultar en muerte celular y alteraciones en la mucosa intestinal. Durante el proceso de reparación, las células intestinales pueden replicarse de forma acelerada, aumentando el riesgo de mutaciones y, a largo plazo, de pólipos y cáncer, explicó Cannon.
Sin embargo, expertos como Amy S. Oxentenko, gastroenteróloga de la Clínica Mayo, advierten que los corredores no deben alarmarse. “Es un estudio sumamente interesante, pero los corredores no deberían alarmarse. Todavía queda mucho por aprender”, afirmó. La investigación aún no incluye un grupo de control, lo que limita la capacidad de establecer una relación directa entre el running extremo y el riesgo de pólipos. A pesar de los hallazgos, la evidencia acumulada durante décadas sugiere que el ejercicio regular sigue siendo beneficioso para la salud y puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal.

