La vejiga hiperactiva es un trastorno frecuente en adultos mayores que impacta negativamente en su calidad de vida y está asociado a múltiples problemas de salud, como el riesgo de caídas, fracturas y aislamiento social. La relación entre esta afección y la fragilidad es compleja y aún no está completamente establecida.
Un estudio reciente realizado por la Dra. Christina Shaw y el Dr. Adrian Wagg de la Universidad de Saskatchewan y la Universidad de Alberta en Canadá se centró en determinar la eficacia y los perfiles de seguridad de mirabegrón, un agonista del receptor β3-adrenérgico, en adultos mayores frágiles con vejiga hiperactiva.
Este análisis incluyó una revisión exhaustiva de la literatura existente sobre el fármaco, recopilando resultados de varios ensayos clínicos aleatorios y observacionales. Uno de los ensayos destacados involucró a 445 pacientes con una edad promedio de 71,7 años, de los cuales el 28% tenía más de 75 años. La dosis de mirabegrón utilizada osciló entre 25 mg y 100 mg, dependiendo de la tolerancia y eficacia del tratamiento, con un seguimiento de 12 semanas.

Más del 60% de hipertensos en Antofagasta no están diagnosticados
Los resultados de los estudios revisados indicaron que el fármaco redujo significativamente el número de episodios de incontinencia y la frecuencia de micciones en comparación con el placebo. En particular, los pacientes tratados con mirabegrón 50 mg mostraron una reducción en la media de episodios de incontinencia diaria de 0,66 y 0,65 en pacientes de ≥ 65 y ≥ 75 años, respectivamente. Además, la tasa de efectos adversos serios fue baja, reportándose un 9,9% de hipertensión en pacientes mayores de 65 años tras el tratamiento.
Mirabegrón se perfila como una alternativa eficaz a los tratamientos antimuscarínicos, especialmente en adultos mayores frágiles que pueden no tolerar bien estos medicamentos debido a sus efectos secundarios. La terapia puede mejorar la calidad de vida al reducir los síntomas de la vejiga hiperactiva, aunque es esencial realizar una evaluación individualizada, dado que estos pacientes a menudo presentan múltiples comorbilidades.
En conclusión, mirabegrón se muestra como una opción bien tolerada y eficaz, representando un enfoque prometedor en el manejo de la vejiga hiperactiva en este grupo vulnerable. No obstante, se requieren más estudios para evaluar su efectividad específicamente en pacientes frágiles.

