Israel confirmó este martes el traslado a territorio israelí de 430 activistas de la Flotilla Global Sumud, que intentaba romper el bloqueo marítimo israelí llevando ayuda humanitaria a la Franja Gaza. El Ministerio de Exteriores calificó la operación como una campaña de relaciones públicas al servicio de Hamás.
A través de un comunicado en su cuenta en X, el Ministerio de Exteriores informó que “todos los 430 activistas fueron transferidos a barcos israelíes y están en camino hacia Israel, donde podrán reunirse con sus respectivos representantes consulares”.
El Gobierno de Israel dio por terminada la misión, señalando que una vez más queda probado que esta Flotilla no es más que otra maniobra de relaciones públicas al servicio de Hamás. Previamente, la Flotilla denunció que varias de sus embarcaciones recibieron disparos presuntamente efectuados por fuerzas israelíes durante las operaciones de interceptación.

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Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Israel, Oren Marmorstein, negó que los militares israelíes hayan usado munición real en la detención de los barcos y afirmó que ningún activista resultó herido en los abordajes.
El pasado lunes, la organización Centro de Información Palestina había asegurado que los chilenos Claudio Caiozzi, Carolina Eltit y Víctor Chanfreau fueron “secuestrados” por Israel. Tras dos días de operaciones, las Fuerzas Armadas israelíes completaron la interceptación de los dos últimos barcos de una flotilla integrada por cerca de medio centenar de embarcaciones que trataban de alcanzar la Franja de Gaza.
Según informó la organización, las últimas embarcaciones interceptadas fueron el velero Sirus y el Lina Al Nabulsi, este último con seis activistas procedentes de Francia, Italia, Bélgica, Corea del Sur y Estados Unidos. Israel reiteró que “continuará actuando en total acuerdo con la ley internacional y no permitirá que se quiebre el bloqueo naval que ha impuesto a Gaza.

