Colo Colo regresó a los entrenamientos luego de la contundente goleada a Ñublense, con la vista puesta en su próximo desafío contra Universidad Católica. El equipo, dirigido por Fernando Ortiz, busca obtener su primera victoria en un clásico al mando del Cacique, un objetivo que promete ser clave en la lucha por el título.
Durante la semana, Ortiz ha enfatizado la importancia de replicar el buen desempeño mostrado ante Ñublense, considerado el mejor partido desde su llegada al equipo. La frase “equipo que gana repite” resuena en el ambiente, aunque todavía quedan algunas dudas por resolver, especialmente en relación al estado físico de Javier Correa, quien presenta una pequeña dolencia muscular pero asegura que estará listo para el encuentro.

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El resto del plantel podría mantenerse igual al que enfrentó a los Diablos Rojos, apostando por una línea de tres defensores y un mediocampo robusto, teniendo en cuenta la presencia de figuras como Fernando Zuqui y Justo Giani. Sin embargo, la situación de Maximiliano Romero, quien ha estado alejado por lesión, es un tema de atención para el entrenador, pues su regreso podría influir en la formación ofensiva del equipo.
El próximo partido, que se disputará el domingo 24 de mayo a las 18:00 horas en el Estadio Claro Arena, es vital no solo para el compromiso de campeonato, sino también para la reputación de Ortiz, quien busca revertir críticas por no haber podido ganar en clásicos anteriores. Una victoria significaría distanciarse aún más de la UC en la tabla y consolidar su posición como líder del torneo.
Con la ansiedad palpable entre los jugadores y la afición, el Cacique trabaja arduamente en sus tácticas y estrategias para asegurar un resultado favorable que refuerce su camino hacia el título.

