La fragancia de un hogar puede ser encantadora, pero muchos aromatizantes contienen químicos que, a largo plazo, pueden ser perjudiciales. Aunque algunos ingredientes se han utilizado durante décadas sin efectos inmediatos, la exposición frecuente podría tener repercusiones en la salud. Según expertos, hay más de 2.500 ingredientes químicos en las fragancias, lo que genera preocupaciones sobre los efectos de la inhalación continua de estos compuestos.
La investigadora Marie Bourgeois menciona que la mayoría de estos ingredientes no son dañinos de inmediato, pero la exposición prolongada puede acarrear riesgos. Los productos como velas, difusores y sprays liberan aerosoles, principalmente compuestos orgánicos volátiles (VOCs), que incluyen sustancias como el benceno y el formaldehído. La inhalación de estos compuestos se ha asociado con problemas respiratorios y función pulmonar afectada.

Ingeniero veterano recibe sus títulos 60 años después de la guerra
Además de los VOCs, se generan nanopartículas cuando estos compuestos reaccionan con el ozono en interiores. Estas partículas ultrafinas son capaces de penetrar profundamente en los pulmones, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Por ello, los especialistas sugieren moderar el uso de productos perfumados y optar por alternativas más saludables.
Entre las recomendaciones se incluye eliminar olores desde la raíz, como sacar la basura con frecuencia y limpiar textiles. También es aconsejable leer las etiquetas de los productos para evitar ftalatos y otros compuestos perjudiciales. Por último, se pueden utilizar aromas caseros, como hervir cáscaras de cítricos o preparar popurrí natural, aunque es importante recordar que ningún aroma es completamente libre de químicos. La clave está en la moderación y la ventilación para disfrutar de un hogar fragante y saludable.

