Una investigación preliminar liderada por el doctor Miguel Ángel Carrasco en la Región de Los Ríos ha revelado que los pacientes con altos niveles de ansiedad y preocupación son hasta 4,74 veces más propensos a abandonar tratamientos y desarrollar desconfianza médica. Este fenómeno es influenciado por contenidos alarmistas y algoritmos digitales que afectan su relación con los médicos.
El estudio analizó a 333 pacientes ambulatorios y encontró que aquellos con rasgos neuróticos, caracterizados por la ansiedad y reactividad emocional, presentan un patrón preocupante. Este grupo no solo busca más información en internet, sino que se expone a contenidos que erosionan su confianza en la atención médica.

La UE descarta mutaciones del hantavirus; paciente en estado crítico
El doctor Carrasco señala que los algoritmos digitales priorizan contenidos que generan emociones intensas, como miedo y alarma, lo que contribuye a una “burbuja de desconfianza”. A pesar de que estos pacientes consultan más al sistema de salud, su adherencia a tratamientos es notablemente baja, alcanzando solo un 42,9%.
Los resultados del estudio también indican que la adherencia terapéutica se eleva al 63,1% en pacientes con rasgos de personalidad más abiertos a la experiencia. Estos pacientes tienden a cuestionar desde la curiosidad, manteniendo el vínculo con sus médicos, a diferencia de quienes lo hacen desde el miedo. Esta dinámica plantea nuevos desafíos para la salud pública y la relación médico-paciente, sugiriendo la necesidad de adaptar la información médica según el perfil psicológico del paciente.
Finalmente, los investigadores proponen incorporar la evaluación de rasgos de personalidad en atención primaria y desarrollar sistemas de inteligencia artificial que modulen la información médica. La salud digital debe avanzar hacia un entorno que no amplifique los miedos de los pacientes, garantizando así una mejor adherencia a los tratamientos.

