Un descubrimiento inesperado en la cosmología ha puesto en la mesa la posibilidad de reducir drásticamente el tiempo de viaje a Marte. El cosmólogo brasileño Marcelo de Oliveira Souza ha propuesto una ruta teórica que podría permitir completar la misión en apenas 153 días. Este hallazgo, publicado en la revista científica Acta Astronautica, subraya la importancia de centrarse en una geometría orbital hasta ahora ignorada en lugar de solo en la tecnología de los motores.
Hasta ahora, los planes para un viaje a Marte han estado marcados por prolongados períodos de espera, dado que un viaje de ida y vuelta requiere una planificación de casi tres años, debido a las ventanas de alineación planetaria cada 26 meses. Sin embargo, el enfoque de Souza sugiere que no todo el esfuerzo debe centrarse en la propulsión, sino en la optimización de las trayectorias orbitales.

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El descubrimiento se produjo de manera accidental en 2015, cuando Souza investigaba asteroides cercanos a la Tierra y se encontró con una trayectoria inusual del objeto 2001 CA21. Aunque modelos posteriores descartaron esa ruta inicial, Souza vio en aquel “error” una oportunidad matemática para el transporte humano hacia Marte.
Para validar su hipótesis, el cosmólogo aplicó el análisis de Lambert, un método estándar para calcular trayectorias espaciales, enfocándose en las próximas oposiciones marcianas de 2027, 2029 y 2031. Sus cálculos indican que la configuración geométrica de 2031 es la más adecuada para este viaje, con una salida programada para el 20 de abril de 2031 y un regreso a la Tierra el 20 de septiembre del mismo año.
Este hallazgo no solo proporciona una fecha tentativa para la exploración marciana, sino que también propone una nueva metodología de navegación. Al rescatar las órbitas preliminares de asteroides, se podrían identificar “atajos” interplanetarios que podrían ser clave para minimizar los riesgos biológicos y psicológicos asociados a los viajes espaciales prolongados. Como concluye Souza, este descubrimiento podría cambiar la percepción de que se necesitan más de dos años para ir a Marte y volver, transformando lo que hoy es una odisea de mil días en una expedición de menos de medio año.

