El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia internacional este martes al publicar en redes sociales una imagen en la que Venezuela aparece representada como el “51º estado” estadounidense. La publicación consistió en un mapa del norte de Sudamérica donde el territorio de Venezuela figura cubierto con la bandera de Estados Unidos, mientras que el resto de los países de la región aparece en color gris.
Este mensaje reavivó una polémica idea que el mandatario republicano ya había mencionado anteriormente, provocando rechazo desde sectores políticos venezolanos y preocupación en el escenario internacional. Trump ha insinuado en varias ocasiones su deseo de incorporar a Venezuela como parte del territorio estadounidense, lo que ha causado una fuerte reacción entre las autoridades venezolanas.

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No es la primera vez que Trump hace alusión a la anexión de Venezuela. En marzo, tras la victoria de la selección venezolana en el Clásico Mundial de Béisbol, el mandatario publicó un mensaje que decía: “¿Estado #51, alguien?”, sugiriendo nuevamente la idea de anexión. En una reciente entrevista con Fox News, Trump afirmó que está “considerando seriamente” convertir a Venezuela en un nuevo estado, destacando su potencial económico, sobre todo por sus reservas petroleras, valoradas en cerca de 40 billones de dólares.
El interés de Trump por Venezuela se ha intensificado desde comienzos de 2026, especialmente tras la invasión militar estadounidense en el país, donde fueron capturados el exmandatario Nicolás Maduro y la ex primera dama Cilia Flores. Desde entonces, Washington ha jugado un papel central en la administración transitoria del país sudamericano, colaborando con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez.
Las declaraciones de Trump han sido contundentemente rechazadas por Rodríguez, quien ha afirmado que “eso no está previsto, jamás estaría previsto”, reafirmando la independencia y soberanía de Venezuela. La autoridad venezolana enfatizó que el país “no es una colonia”, sino una nación independiente, construida tras siglos de lucha política y militar.

