La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha emitido un informe sobre las tendencias climáticas para el trimestre de junio, julio y agosto de 2026. En este documento se destacan las proyecciones de precipitaciones normales o superiores al promedio para la Región Metropolitana y el sur del país. Esto implica un cambio significativo en comparación con años anteriores, donde se esperaban condiciones más secas.
Históricamente, un invierno “normal” en Santiago acumula entre 140 y 210 milímetros de agua en tres meses. La posibilidad de un invierno con precipitaciones dentro de estos rangos o incluso superiores genera inquietudes sobre la capacidad de la infraestructura urbana y el transporte público, que a menudo se ven desbordados por sistemas frontales continuos.

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Además de las lluvias, el informe de la DMC también señala un fenómeno interesante: las mañanas serán más frías de lo habitual, con temperaturas cercanas o inferiores a 0°C. Esto sugiere un incremento en la frecuencia de heladas matinales, lo que podría elevar los costos de calefacción y representar riesgos para la salud respiratoria de la población.
Por otro lado, las tardes experimentarán temperaturas inusualmente cálidas para la época, superando los promedios históricos. En este contexto, los expertos recomiendan utilizar vestuario por capas para adaptarse a las variaciones térmicas, así como mantener limpios los ductos y canaletas en preparación para las lluvias. Este invierno se presenta como un desafío tanto para la población como para las autoridades encargadas de la gestión del clima y la infraestructura.

