La Contraloría General de la República ha emitido una alerta tras realizar una auditoría a la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP). Este informe ha puesto de manifiesto la existencia de puentes con daños severos que llevan años sin ser reparados, así como serias falencias en el control y gestión de la cartera.
La auditoría reveló que más del 85% de los puentes no cumplen con los plazos de inspección establecidos, encontrándose estructuras que no han sido revisadas desde 2016. Un caso notable es el puente de Lolol en la región de O’Higgins, el cual presenta un informe técnico desfavorable y lleva más de cuatro años sin ser intervenido.

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Además, la Contraloría detectó debilidades en las inspecciones, mantenimiento y registros de los puentes. A través de este informe, se instruyeron medidas correctivas para subsanar estas falencias y priorizar reparaciones críticas que son esenciales para la seguridad vial del país.
La situación se agrava aún más debido a que existen datos inconsistentes respecto a los puentes, reflejando diferencias en sus características y estado. La Contraloría también resaltó la falta de calificación estructural en algunos puentes, lo que impide conocer el nivel de deterioro y priorizar adecuadamente las intervenciones necesarias. Se ordenó que la Dirección de Vialidad unifique y depure sus sistemas de información para asegurar un control más efectivo.

