O’Higgins se enfrenta a un desafío crucial en el repechaje de la Copa Sudamericana contra Boca Juniors, con el primer partido programado en La Bombonera. La vuelta está fijada para el 29 de julio, pero aún no se ha definido la sede para este encuentro.
El club chileno ha expresado su firme intención de jugar el partido de vuelta en su estadio, El Teniente, a pesar de la normativa que limita la capacidad del recinto. El dueño de O’Higgins, Matías Ahumada, ha declarado que el estadio cumple con todos los requisitos necesarios para ser considerado un escenario internacional, salvo por el tema del aforo.

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Ahumada señaló: “el reglamento dice que aquí no puede jugar por una cuestión de aforo, este estadio tiene todo, igual que un escenario internacional, salvo el aforo”. Esta postura refleja la determinación del club por mantener su localía y aprovechar el apoyo de su afición en este importante encuentro.
La decisión final sobre la sede del partido dependerá de la Conmebol, lo que añade un elemento de incertidumbre a la situación. O’Higgins espera que la confederación considere las características del estadio y la historia del club en competiciones internacionales.
Con el repechaje a la vista, los celestes se preparan con la esperanza de superar a Boca y avanzar en la copa, un objetivo que podría significar un gran impulso para el equipo y su afición.

