Un satélite de la NASA ha logrado detectar desde el espacio una monstruosa ola de casi 20 metros de altura en el Pacífico Norte. Este hallazgo se produjo durante la misión Surface Water and Ocean Topography (SWOT), diseñada para medir la altura del agua en cuerpos de agua dulce y océanos en más del 90% de la superficie terrestre. La ola significativa, generada por la tormenta Eddie en diciembre de 2024, alcanzó una altura de 19,7 metros, marcando un récord en las mediciones directas desde el espacio en mar abierto.
El satélite, que fue lanzado en diciembre de 2022, utiliza un innovador instrumento llamado interferómetro de radar de banda Ka (KaRIn). Este dispositivo emite pulsos de radar que rebotan en la superficie del agua, permitiendo determinar con precisión la altura de la superficie en franjas de 50 kilómetros de ancho. Esta capacidad de observación no solo permite registrar olas, sino también estudiar su evolución en detalle.

Eclipse solar de 2027: el fenómeno más largo del siglo
Las implicaciones de estos datos son significativas, dado que las olas generadas por el viento pueden alcanzar tamaños extremos, impactando tanto actividades marítimas como infraestructuras costeras. La investigación también resalta la incertidumbre que existe sobre los peligros costeros debido a la falta de mediciones directas de olas extremas. Se estima que esta información será esencial para preparar a comunidades frente a desastres naturales como inundaciones.
El exadministrador de la NASA, Bill Nelson, subrayó la importancia de la crisis climática y cómo esta tecnología puede ayudar a las comunidades a estar mejor preparadas para enfrentar los desafíos que surgen, como el calentamiento de los mares y fenómenos meteorológicos extremos.

