El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, ha dado un ultimátum al presidente Tamás Sulyok, exigiendo su dimisión antes de la medianoche de este domingo. En un comunicado a través de su cuenta de Facebook, Magyar anunció que, si Sulyok no renuncia, se presentará en la sede presidencial el lunes a las 8:00 junto con el ministro de Justicia.
Desde su llegada al liderazgo del parlamento, Magyar ha prometido un enfoque de rendición de cuentas y reconciliación, instando a la renuncia de autoridades vinculadas al ex primer ministro Viktor Orbán, quien enfrenta investigaciones por corrupción.
En respuesta, el presidente Sulyok emitió un comunicado en el que argumentó que las exigencias de dimisión basadas en motivos políticos no pueden ser interpretadas conforme a la Ley Fundamental, lo que crea una situación contradictoria en el orden constitucional actual.

Agustina Bazterrica: “No romanticemos al escritor pobre y agradecido”
Durante la jornada del viernes, Magyar logró que la Unión Europea liberara más de 16 mil millones de euros en fondos para Hungría, que habían estado congelados durante el mandato de Orbán. Sin embargo, existe preocupación por un posible veto legislativo por parte de Sulyok que podría afectar la llegada de estos recursos.
El comunicado del Palacio de Sándor también enfatizó que, como patriota, el presidente Sulyok está comprometido con asegurar que Hungría reciba dichos fondos de la UE a la brevedad y que durante su tiempo en el cargo no ha obstaculizado el funcionamiento efectivo del Estado.
Además de Sulyok, Magyar ha pedido la dimisión de otras figuras clave, incluyendo al fiscal general Gábor Bálint Nagy y el presidente del Tribunal Constitucional Péter Polt, todos relacionados con el partido Fidesz, de Orbán y Sulyok.
Una encuesta realizada por el Centro de Investigación 21 revela que el 64% de la población húngara considera que Sulyok debería renunciar voluntariamente, y dos tercios opinan que no ha logrado ser un símbolo de unidad nacional, un deber esencial según la Ley Fundamental.

