Un dron habría impactado en la central nuclear de Zaporiyia, ubicada en el sureste de Ucrania y bajo control ruso desde marzo de 2022. La denuncia proviene de Rusia, que afirma que el dron impactó la sala de turbinas de la unidad de potencia número 6, provocando una detonación. Esta planta es considerada la mayor central nuclear de Europa y su ubicación cercana a la línea del frente ha generado preocupaciones sobre la seguridad nuclear en medio del conflicto en curso.
El director de Rosatom, Alexéi Lijachov, indicó que, aunque la explosión no causó daños significativos en los equipos principales, sí dejó un agujero en una pared de la sala de turbinas. Lijachov calificó el hecho como un ataque “deliberado” y destacó los riesgos que implican las acciones militares contra instalaciones nucleares.

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En respuesta a la denuncia, Ucrania ha negado haber realizado cualquier ataque y ha acusado a Moscú de difundir propaganda. Las fuerzas ucranianas aseguraron que no atacaron la instalación y que sus acciones se rigen por el derecho internacional humanitario.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha solicitado acceso a la central para evaluar la situación. Su director general, Rafael Grossi, expresó preocupación por el incidente y subrayó que atacar instalaciones nucleares es “como jugar con fuego”. De confirmarse el ataque, sería el primer incidente de este tipo en el perímetro de la central desde abril de 2024. La planta, aunque actualmente no produce electricidad, requiere sistemas de refrigeración y suministro eléctrico para mantener condiciones de seguridad.

