El Paseo Bulnes, en la comuna de Santiago, fue el lugar elegido por el nuevo ministro de Seguridad, Martín Arrau (Republicanos), para dar inicio al megaoperativo de fiscalización conjunto entre Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI). Este operativo, que comenzó a las 20:00 horas, abarca las 16 regiones del país y contempla el despliegue de 5.546 funcionarios de ambas instituciones policiales.
La acción, coordinada por el Ministerio de Seguridad, corresponde al octavo operativo de este tipo, siguiendo la senda de la exministra Trinidad Steinert. Hasta la fecha, estos operativos han permitido controlar a miles de personas, alcanzando cifras de hasta 3.300 controles en una sola ocasión.

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En la semana inicial de Arrau al mando, se han realizado rondas masivas de Carabineros en paraderos y estaciones de metro, así como también allanamientos en la ex Penitenciaría. Este nuevo operativo tiene como objetivo intensificar los controles preventivos de identidad y migratorios, además de fiscalizar vehículos en zonas de alta concurrencia y en áreas con alto índice delictual.
Además, se busca detectar a personas con órdenes de aprehensión vigentes y a autores de delitos en flagrancia, con el fin de reforzar la presencia policial en espacios públicos. La PDI se encargará de las fiscalizaciones migratorias, mientras que Carabineros incrementará los controles preventivos.
El ministro Arrau destacó que más de 5.000 funcionarios están desplegados para brindar tranquilidad a los ciudadanos, enfatizando la importancia de la coordinación entre las diferentes policías y Gendarmería de Chile. Por su parte, el general director de Carabineros, Marcelo Araya, y el director general de la PDI, Eduardo Cerna, valoraron este operativo conjunto como un paso clave en la lucha contra el crimen organizado y en la identificación de migrantes irregulares.

