El Gobierno de Chile ha lanzado la Ruta Energética 2026–2030, una hoja de trabajo que establece seis ejes estratégicos con acciones concretas para los próximos cuatro años. Esta agenda se basa en la participación ciudadana y busca abordar desafíos como las interrupciones eléctricas y el alto consumo de fuentes fósiles.
La ministra de Energía, Ximena Rincón, destacó la importancia de la energía como motor de desarrollo y enfatizó que “sin energía, no hay desarrollo”. La Ruta no pretende resolver todos los desafíos de inmediato, pero sí busca ordenar el camino hacia una transición energética justa y sostenible.

Chile adopta el cargador USB tipo C como estándar universal
Los seis ejes incluyen: modernización tarifaria y acceso en zonas rurales, un sistema energético seguro, eficiencia energética y electromovilidad, expansión de infraestructura, impulso a la inversión y modernización de la institucionalidad energética. Esta estrategia busca no solo la reducción de la pobreza energética, sino también mejorar la calidad del suministro.
La implementación de la Ruta se dará seguimiento mediante acciones específicas y plazos definidos. Con más del 60% de la capacidad instalada proveniente de energías renovables, el Gobierno espera avanzar en la integración de más fuentes renovables y en la reducción del consumo fósil en el país.

