Un plazo de dos meses es lo que pronostican algunos senadores para tramitar en la Cámara Alta el megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica del Presidente José Antonio Kast. Este acuerdo, aprobado en votación dividida, busca que la emblemática iniciativa pase por las comisiones de Hacienda, Trabajo y Medio Ambiente del Senado antes de ser votada en particular a fines de julio, un proceso que se anticipa como el más delicado en este trámite constitucional.
Si el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, no logra aprobar los cambios tributarios esenciales para reactivar la inversión, el oficialismo podría verse obligado a rechazar ciertos puntos en la siguiente fase, lo que llevaría a la creación de una “comisión mixta”. Estas comisiones se forman cuando las dos ramas del Congreso no logran resolver los nudos de un proyecto, integrándose por cinco senadores y cinco diputados, quienes deben alcanzar un acuerdo.

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Sin embargo, la posibilidad de que la megarreforma sea derivada a una comisión mixta no es alentadora para el oficialismo. La Comisión de Hacienda, que podría integrar a los senadores involucrados, ha mostrado tensiones con Quiroz, lo que aumenta la complejidad del panorama. La senadora María José Gatica ha comentado que al ministro le falta “tacto y sensibilidad social”, lo que refleja las críticas internas dentro de la coalición.
La situación se complica aún más por la doctrina Coloma, que estipula que en una comisión mixta debe haber una representación equilibrada entre oficialismo y oposición. Esto podría resultar en un empate que dificultaría aún más el avance de la megarreforma. El diputado Diego Schalper ya ha anticipado que esta regla podría afectar la composición de la comisión, lo que generaría incertidumbre sobre la viabilidad del proyecto.
Finalmente, la elección de los representantes de la Cámara para esta comisión mixta sigue pendiente, y la presión sobre el gobierno para evitar que la iniciativa central llegue a dicho ámbito es palpable. Con el trasfondo de un debate intenso y la posibilidad de un nudo legislativo, el futuro de la megarreforma de Kast se encuentra en una encrucijada crítica.

