Una serie de gestiones se activaron en el Partido Republicano tras la denuncia que involucra al diputado Alejandro Riquelme. La investigación se centra en una aparente omisión de información para acceder a un subsidio habitacional destinado a familias vulnerables. La situación se complicó cuando el ministro de Vivienda, Iván Poduje, confirmó la existencia de la denuncia y enfatizó que “todos son iguales ante la ley”.
La declaración de Poduje generó preocupación en la directiva del partido, liderada por Arturo Squella. En la bancada no estaban al tanto de la denuncia y la conocieron a través de la intervención del secretario de Estado, lo que levantó alertas sobre la falta de información. La investigación ya está radicada en el Ministerio Público, lo que añade más tensión al clima político.

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Desde el partido, se contactó con Riquelme para realizar un control de daños, y se evaluó la posibilidad de emitir un comunicado. A pesar de que no se había concretado hasta el momento, el diputado se desmarcó de las acusaciones a través de una declaración pública. En ella, explicó que el subsidio cuestionado se enmarca en un convenio aprobado antes de su carrera política y que cuando su expareja postuló, estaban separados.
En entrevistas posteriores, Poduje reiteró su posición de no encubrir a ningún parlamentario, asegurando que se investigará cualquier denuncia de mal uso de viviendas sociales. Este enfoque moderado parece haber calmado las aguas dentro del partido, que confía en la versión de Riquelme y no considera sanciones, aunque se espera una comunicación entre Squella y el diputado en las próximas horas.

