Francisco Coeymans, exgerente general de Primus Capital, se encuentra bajo arresto domiciliario en Lo Barnechea, tras ser acusado de ser una de las figuras clave en uno de los mayores fraudes financieros en la historia de Chile. Según el Ministerio Público, Coeymans formó parte de una organización criminal que defraudó a Primus Capital mediante maniobras como la emisión de facturas falsas y la concesión de créditos a sociedades de papel, causando un perjuicio total de $24.000 millones.
El ejecutivo enfrenta seis delitos: administración desleal, delito tributario, asociación ilícita, entrega de información falsa al mercado, uso malicioso de instrumentos mercantiles privados y lavado de activos. En una reciente conversación con Pulso, Coeymans compartió su experiencia en la cárcel de Pucallpa, Perú, donde pasó un tiempo significativo tras su arresto. Relató las condiciones inhumanas de la prisión, describiendo cómo compartió un calabozo con otros prisioneros y la falta de espacio y recursos.

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Coeymans fue arrestado en el aeropuerto de Perú, rodeado de policías y medios de comunicación. Asegura que nunca intentó escapar y que siempre estuvo dispuesto a colaborar con la investigación. A pesar de las circunstancias adversas, enfatiza que su familia ha sido la mayor afectada por la situación y que su reputación ha quedado en entredicho. “Al que más perjudicó fue a mi familia y a mí”, afirmó.
El exejecutivo también criticó a su anterior defensa legal, acusando a su exabogado Juan Domingo Acosta y su equipo de omitir información clave que resultó en su detención. Coeymans ahora confía en nuevos abogados que han presentado un recurso de amparo contra la orden de detención, tildando su arresto de ilegal. Además, denunció lo que considera una “persecución personal” por parte de Primus Capital, que, según él, ha actuado fuera de su giro comercial para perjudicarlo.
En su reflexión, Coeymans expresó su arrepentimiento por varias decisiones tomadas durante su gestión en Primus, incluyendo sus interacciones con colegas y su viaje cercano a la audiencia que desencadenó su detención. A pesar de su situación, se muestra optimista y abierto a encontrar una solución que le permita continuar con su vida y cuidar de su familia. “Solo pido justicia e imparcialidad, y pensar hacia adelante”, concluyó.

