Una reciente encuesta ha revelado que el perfil preferido por los ciudadanos para el rol de agentes de migración es el de mujeres jóvenes que cuenten con estudios y sean capaces de hablar el idioma local. Este hallazgo refleja las expectativas de la población respecto a quienes desempeñan funciones clave en la gestión de la migración.
El estudio, que se realizó a nivel nacional, muestra que los ciudadanos valoran no solo la formación académica de los agentes, sino también su capacidad de comunicarse eficazmente con quienes buscan ayuda en temas migratorios. La importancia de hablar el idioma se destaca como un factor crucial para establecer una buena relación con la comunidad migrante.
Además, se ha observado que la percepción de competencia y empatía en los agentes de migración puede influir en la confianza que tienen los migrantes en las instituciones. Esto subraya la necesidad de formar a profesionales que no solo cumplan con los requisitos técnicos, sino que también posean habilidades interpersonales.
En conclusión, los resultados de esta encuesta son reveladores y sugieren un cambio en la forma en que se seleccionan y forman a los agentes de migración, priorizando características que fomenten la inclusión y la comprensión cultural en un entorno cada vez más diverso.


