Un funcionario de Carabineros, guardia del Palacio de La Moneda, ha sido imputado por el homicidio de un joven de 27 años en Talcahuano, Región del Biobío. El incidente ocurrió a principios de mayo, cuando el carabinero, estando de franco, persiguió a un vehículo que supuestamente lo había chocado. La persecución culminó en los cerros de la comuna, donde disparó contra el conductor, resultando en su muerte.
La investigación ha revelado que, tras el hecho, el funcionario confeccionó un parte policial falso y realizó un llamado al 133 con información que no correspondía a lo sucedido. Esto ha llevado al Ministerio Público a tomar acciones más severas en su contra.

PC critica megarreforma que beneficia a la élite y pide cambios en el Senado
El Juzgado de Garantía de Talcahuano ha dictado la prisión preventiva del imputado, quien ha sido desvinculado de la institución, según lo indicado por el general Marcelo Araya. Esta medida busca asegurar la justicia en un caso que ha causado conmoción en la comunidad.
La madre de la víctima, María Godoy, ha expresado su dolor y ha pedido justicia para su hijo, Omar Solís Godoy. Ella señaló que aún falta mucho por hacer, pero se siente aliviada de que se reconozca que hay una persona responsable del asesinato de su hijo, quien fue abatido sin justificación. Este caso resalta la necesidad de mayor control y transparencia en las acciones de las fuerzas de seguridad.

