La tecnología fue desarrollada por Jilberto Zamora Saá, director del Centro Teórico y Experimental de Física de Partículas (CTEPP) de la Universidad Andrés Bello, para el experimento SND que opera en el Gran Colisionador de Hadrones, en Suiza.
Detectar partículas invisibles es como tratar de sacar una foto en la oscuridad total. Ese es el desafío que enfrentan los científicos en la Organización Europea para la Investigación Nuclear, más conocida como CERN. Allí, un equipo con participación chilena logró resolver un problema clave para que uno de los experimentos funcione correctamente.
Zamora diseñó un escudo de neutrones —una especie de “caja protectora”— que permite que los detectores del experimento SND@LHC puedan realizar su trabajo de manera efectiva. Este proyecto fue publicado en la revista científica internacional Journal of Instrumentation, que se dedica a la investigación sobre instrumentación y detectores.

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El principal objetivo del experimento SND del CERN es el estudio de los neutrinos, partículas subatómicas que se producen en colisiones de protones en el Gran Colisionador de Hadrones. Estas partículas son fundamentales para estudiar el origen del universo, aunque son difíciles de detectar.
Dentro del LHC, hay una gran cantidad de radiación que afecta el desempeño de los detectores, dificultando el estudio de los neutrinos. Zamora explica que “la radiación y la interacción de los neutrones con las emulsiones nucleares es el equivalente a ‘velar’ el rollo fotográfico del experimento, lo que resulta en información de mala calidad”.
La solución fue diseñar una estructura que bloquea gran parte de esos neutrones antes de que lleguen al detector. El sistema, conocido como ColdBox, fue desarrollado en Chile mediante simulaciones computacionales avanzadas y luego construido por un equipo técnico de la Facultad de Ciencias Exactas de UNAB.
Los resultados han sido contundentes: este escudo reduce la radiación de neutrones en más de mil veces, permitiendo que el detector funcione correctamente y registre datos confiables. “Funcionó tan bien que, dentro del sistema, los instrumentos prácticamente no detectaban neutrones”, comenta Zamora.
Este logro resalta las capacidades tecnológicas de Chile en el ámbito científico, especialmente tras convertirse en Estado miembro asociado del CERN. “En Chile podemos hacer tecnología compleja que es útil en los experimentos científicos más importantes del mundo”, concluye.

