En El Jardín de Olivia, el primer encuentro entre Vanessa (Begoña Basauri) y Franco (Emilio Edwards) comenzó por un accidente, pero pronto se vio envuelto en un oscuro pasado. Durante sus conversaciones, Franco revela detalles de su vida, incluyendo un anillo de matrimonio que cuelga de su cuello, perteneciente a su difunta esposa, quien no falleció por enfermedad, sino que fue asesinada.
La trama se complica cuando Vanessa descubre que Franco está involucrado en un crimen. Tras verlo con un arma en la mano, ella decide investigar su pasado. Un informe revela que Franco es responsable de un asesinato, lo que la lleva a cuestionar su relación y su seguridad.
Cuando Franco llega a su casa, Vanessa, asustada, amenaza con llamar a la policía. Sin embargo, él no se niega a sus crímenes y decide compartir su verdad: “Era el asesino de mi esposa. La Javi y yo éramos policías y nos tocó un caso horrible. Un hombre había abusado de su esposa y, tras no ser condenado, encontró a mi mujer y la mató”.
Franco busca venganza por la muerte de su esposa, manchándose las manos con sangre. A pesar de sus acciones, él asegura estar con su conciencia tranquila, afirmando: “No me arrepiento de nada de lo que hice“. Esta revelación deja a Vanessa en una encrucijada, cuestionando no solo su relación con Franco, sino también su propio sentido de justicia.


