El reciente cambio en el gabinete de Gabriel Boric ha llevado a varios exministros a enfrentar el desafío de la reinserción laboral. Desde Mara Sedini y Trinidad Steinert hasta figuras como Camila Vallejo y Carolina Tohá, la transición del poder a la vida cotidiana no es sencilla. Este proceso recuerda la experiencia de Francisco Vidal, quien tras dejar su cargo en 2006, experimentó un abrupto cambio en su rutina y bienestar emocional.
Vidal explicó cómo la adrenalina de ser ministro se convierte en una realidad difícil de manejar al volver a una vida más normal. Este sentimiento es compartido por otros exministros, quienes también han manifestado que dejar el gobierno impacta no solo en su salud física, sino también en su autoestima. La mayoría de quienes se van del gabinete regresan a sus antiguos roles profesionales, como académicos, abogados o médicos, enfrentando un retorno a la normalidad que no siempre resulta fácil.

Bajas temperaturas y lloviznas en la zona central este fin de semana
Algunos exministros, como Nicolás Grau y Luis Cordero, han vuelto a la academia, mientras que otros, como Jeannette Vega y Marco Antonio Ávila, han encontrado nuevas oportunidades en el ámbito de la salud y la educación. Sin embargo, la reinserción laboral se complica cuando se proviene de un gobierno que ha tenido una relación tensa con el sector privado. Este contexto ha dejado a muchos sin una fuente laboral estable, a pesar de su experiencia y trayectoria.
El exministro de Gabriel Boric también destacó que la reinserción en el mundo privado puede ser aún más difícil para quienes han dedicado su vida a la política. Las oportunidades en el sector privado son limitadas y el camino hacia la privatización puede verse como un paso incierto. Algunos, como Giorgio Jackson, han optado por estudiar fuera, buscando un nuevo enfoque en sus carreras, mientras que otros continúan luchando por encontrar su lugar en un entorno laboral que se siente hostil tras su paso por el gobierno.

