Una de las ayudas más importantes que introdujo la Reforma de Pensiones es el Beneficio por Años Cotizados, un aporte mensual automático en Unidades de Fomento diseñado para mejorar los ingresos de los adultos mayores en el país.
Este beneficio busca premiar el esfuerzo de quienes han ahorrado formalmente durante su vida laboral. Para acceder a los fondos, no se requiere realizar postulaciones; sin embargo, la ley exige cumplir con un mínimo de años de cotizaciones.
Según ChileAtiende, para que los pensionados hombres puedan recibir este aporte en sus jubilaciones, deben contar con un mínimo de 240 meses cotizados, equivalentes a 20 años de aportes previsionales. Estos meses pueden ser tanto continuos como discontinuos.
Al calcular el dinero a entregar, el sistema reconocerá hasta 25 años (300 meses), por lo que las cotizaciones que excedan ese límite no sumarán dinero extra al beneficio. Además, es importante mencionar que las personas deben tener 65 años o más y estar pensionados por vejez o invalidez a través de una AFP o Compañía de Seguros de Vida.
El monto del beneficio se calcula entregando 0,1 UF por cada 12 meses cotizados. Así, el beneficio puede alcanzar un máximo de 2,5 UF mensuales, que se suma directamente a la pensión ya recibida. Incluso si el afiliado ya ha agotado todos los fondos de su cuenta individual, el Estado continuará pagando este beneficio mensual.


