Durante miles de años, los perros fueron animales mucho más parecidos a los lobos: más salvajes, más independientes y, según acaba de revelar una investigación científica, también con cerebros bastante más grandes. Sin embargo, un gran tamaño cerebral dejó de ser práctico a medida que convivían con los humanos.
Un estudio publicado en la revista científica _Royal Society Open Science_ concluye que los humanos empezamos a reducir el tamaño del cerebro de los perros hace al menos 5.000 años, en pleno Neolítico, cuando las primeras comunidades agrícolas ya se habían asentado en Europa.
Los investigadores compararon cráneos de lobos y perros de distintas épocas, desde hace 35.000 años hasta la actualidad. Gracias a escáneres y modelos digitales en 3D pudieron calcular aproximadamente cuánto espacio ocupaba el cerebro dentro del cráneo y, por tanto, estimar su tamaño. Lo llamativo es que los primeros perros que empezaron a convivir con humanos no tenían un cerebro más pequeño que el de los lobos.

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Los científicos creen que la clave pudo estar en el cambio radical que experimentó también la humanidad. Hace unos 5.000 años, las sociedades humanas dejaron atrás gran parte de la vida nómada y comenzaron a vivir en aldeas agrícolas permanentes. Esto transformó también el papel de los perros, que empezaron a especializarse en tareas más concretas como vigilar asentamientos y alertar de peligros.
Un cerebro más pequeño podía incluso ser una ventaja, ya que mantener un gran cerebro consume mucha energía. En un entorno donde los humanos proporcionaban alimento y protección, no hacía falta invertir tantos recursos en capacidades complejas de supervivencia. Sin embargo, esto no significa que los perros se volvieran menos inteligentes. La inteligencia canina evolucionó en otra dirección: entender a los humanos.
De hecho, los autores del estudio creen que el cerebro canino, además de hacerse más pequeño, probablemente se reorganizó para adaptarse a una nueva vida junto a los humanos, priorizando habilidades sociales y de vigilancia.

