Victoria Aguilar, especialista en Lenguaje y comunicación infantojuvenil, ha compartido información crucial sobre la apraxia del habla infantil, un trastorno neurológico que dificulta la planificación y coordinación de los movimientos necesarios para hablar. A menudo, los niños que presentan esta condición saben lo que quieren decir, pero su cerebro no logra organizar los movimientos del habla adecuados, resultando en dificultades de inteligibilidad y variabilidad en sus errores al hablar.
A diferencia de otros trastornos más comunes del habla, en la apraxia los errores no siguen un patrón específico. Un niño puede pronunciar una palabra correctamente en una ocasión y equivocarse al intentar repetirla. Esto se acompaña de problemas en ritmo, entonación y secuencia de sonidos, lo que complica aún más la comunicación.
El hantavirus revive el miedo tras la pandemia de COVID-19
La buena noticia es que existen terapias efectivas para abordar la apraxia del habla infantil. La evidencia científica respalda intervenciones basadas en la práctica repetida y guiada, aunque es fundamental la constancia en las sesiones. La intervención temprana y la frecuencia de las sesiones son determinantes para lograr avances significativos en los niños afectados.
Es importante señalar que el tratamiento no se limita a la consulta con un especialista. La participación activa de la familia es esencial para potenciar el progreso del niño. Actividades cotidianas como jugar, leer o mantener conversaciones se pueden convertir en oportunidades valiosas de aprendizaje. Aguilar enfatiza que la detección temprana de las dificultades en el habla y la búsqueda de ayuda especializada pueden abrir nuevas oportunidades para los niños en su desarrollo comunicativo.
