Cada tercer domingo de mayo, el mundo se detiene para encender una vela en memoria de quienes fallecieron a causa del VIH/SIDA. Este año, bajo el lema “Liderando con luz”, se nos invita a reflexionar sobre cómo estamos respondiendo, como sociedad y sistema de salud, a una epidemia que hoy es tanto prevenible como tratada, pero que sigue alimentándose del silencio, el miedo y la desinformación.
Desde la matronería, el rol de los profesionales de la salud es estratégico y profundamente humano. Muchas veces, somos el primer contacto, el espacio seguro y la voz que acompaña procesos íntimos en la vida de las personas. En regiones como el Biobío, donde coexisten grandes centros urbanos y brechas de acceso en sectores rurales, nuestra labor se sostiene sobre tres pilares fundamentales: educar, testear y derivar oportunamente.

Salud realiza testeo de VIH en universidades de La Serena
Hoy, la prevención del VIH no puede limitarse a la entrega de un preservativo. La educación para la autonomía y la toma de decisiones informadas es nuestra principal herramienta. Esto implica proporcionar acceso a información clara, derribar prejuicios y acercar herramientas de cuidado a la población. Hablar de testeo frecuente y de prevención combinada es esencial para erradicar el estigma social que rodea al VIH.
El diagnóstico oportuno sigue siendo uno de los mayores desafíos. Las cifras muestran que persisten diagnósticos tardíos, a menudo asociados con el miedo y la desinformación. Aquí, los profesionales de la matronería cumplimos un rol de primera línea, normalizando el testeo rápido como parte habitual de los controles de salud, facilitando el acceso al examen y eliminando la carga moral que históricamente ha acompañado al VIH.
El acompañamiento no termina en el diagnóstico. Una derivación oportuna, empática y humanizada puede marcar la diferencia entre una persona que abandona el sistema y otra que inicia su tratamiento. Este Candlelight 2026 debe ser una ocasión para renovar nuestro compromiso colectivo, garantizando una atención libre de estigma y construyendo un futuro donde el VIH deje de definir la vida y dignidad de las personas.

