Investigadores han analizado la acumulación de magma en el complejo volcánico Laguna del Maule, en Chile, y han encontrado respuestas sobre por qué este volcán no ha erupcionado a pesar de estar inflándose desde 2007. El estudio, publicado en la revista Geophysical Research Letters, está liderado por Mauro Navarrete, del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile.
Según el análisis, la superficie del complejo ha experimentado un alzamiento de aproximadamente 4 metros en la cordillera de los Andes, a solo 7 kilómetros de Argentina. Este fenómeno ha llamado la atención de los científicos, quienes han estado monitoreando la actividad del volcán debido a sus recurrentes enjambres sísmicos.
Recientemente, se registró un enjambre sísmico que incluyó unos 150 eventos volcanotectónicos, lo que ha llevado a los expertos a estudiar la relación entre la deformación de la superficie y la actividad del magma. La investigación sugiere que la acumulación de magma en un reservorio a unos 4 km de profundidad podría ser la razón detrás de la presión ejercida sobre la corteza terrestre.
Navarrete explica que, a pesar del alzamiento de la superficie, los gases pueden estar escapando hacia la superficie, lo que ayuda a reducir la presión y evita una erupción. Este hallazgo también se relaciona con investigaciones anteriores que detectaron emanaciones de dióxido de carbono en la falla Troncoso, situada al suroeste del complejo. Los científicos creen que el movimiento del magma y el deslizamiento de fallas pueden estar interrelacionados, lo que contribuye a mantener la deformación volcánica sin provocar una erupción.


