Marco Antonio Figueroa ha dado un paso adelante en el debate sobre la dirección de la Selección Chilena, postulándose como una opción viable para el cargo. En una reciente conversación, el exdelantero se mostró seguro de sus capacidades y argumentó que su experiencia internacional lo coloca en una posición privilegiada frente a otros entrenadores locales. “De los técnicos chilenos está Manuel y estoy yo”, afirmó, enfatizando su historial en ligas extranjeras y su trayectoria en procesos de selección.
El Fantasma, como es conocido, no se detuvo ahí. En su análisis, Figueroa criticó la falta de oportunidades para los entrenadores chilenos en el extranjero, lo que, según él, limita las opciones para la dirección técnica de La Roja. “No veo técnicos chilenos dirigiendo en otro lado, entonces por eso yo me atrevo a decir siempre que si no hay Manuel, soy yo”, comentó con firmeza.

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Figueroa defendió su postura al subrayar que ha construido una carrera significativa fuera de Chile y que tiene el conocimiento necesario para asumir un desafío de tal magnitud. También hizo un llamado a la reflexión sobre la preferencia del mercado local por entrenadores extranjeros, a menudo más costosos y con menos experiencia que los chilenos.
La conversación con Figueroa ha añadido un nuevo elemento al debate acerca de quién debería liderar a la Selección Chilena en el futuro. Con su declaración, se posiciona como un candidato legítimo en un campo que ha estado repleto de nombres, y su confianza en su experiencia internacional podría resonar en los directivos de la ANFP.

