En los cielos de la Patagonia chilena, los aviones Northrop Grumman F-5E/F Tiger III de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) continúan operando, a pesar de su larga historia que se extiende por casi 50 años. Sin embargo, el futuro de estas aeronaves comienza a vislumbrar un cambio, ya que el Gobierno ha reconocido la necesidad de su eventual reemplazo. El ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, habló sobre este tema en una entrevista reciente, donde destacó la importancia de renovar la flota en el corto o mediano plazo.
Barros afirmó: “Estos aviones tienen un estándar importante pese a sus 50 años de servicio, pero como país tenemos el desafío de reemplazarlos en el mediano-corto plazo.” Además, el ministro subrayó que el Gobierno, bajo la presidencia de Kast, brindará un apoyo decidido a las Fuerzas Armadas, tanto en términos económicos como institucionales.

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A pesar de la necesidad de reemplazo, la FACh no planea un retiro inmediato de los F-5. El comandante en jefe de la institución, Hugo Rodríguez, indicó que se contempla mantener estas aeronaves operativas por varios años más. “Los aviones F-5 llevan un periodo bastante extenso de servicio a la patria… tenemos unas expectativas de mediano plazo en mantenerlos por los próximos 10 años”, mencionó Rodríguez.
La historia de los F-5 en Chile comenzó en 1974 con la adquisición de 15 unidades F-5E y tres F-5F, como parte del proyecto Peace Llama. Desde entonces, estos aviones han sido modernizados en varias ocasiones, incorporando mejoras tecnológicas que han extendido su vida útil. Sin embargo, el Gobierno ya comienza a contemplar que el ciclo histórico de los F-5 se aproxima a su última etapa.

