El Racing de Santander ha logrado su ansiado ascenso a La Liga después de 14 años, gracias a una combinación de datos, inteligencia artificial y una gestión empresarial profesionalizada. El matemático argentino Sebastián Ceria, accionista mayoritario del club desde 2024, destaca que este éxito no fue producto de la magia, sino de un enfoque integral que busca optimizar tanto el entrenamiento como los fichajes. “Suspender la incredulidad” fue una de las claves que utilizó para dejar atrás el “sufringuismo” que había caracterizado al club en años anteriores.
Ceria, quien tiene una trayectoria en el uso de datos para la toma de decisiones, se hizo cargo del Racing con el objetivo de sanear las cuentas del club y restaurar la confianza de los aficionados. “El fútbol no es exclusivamente un negocio, ni solo deporte; es la unión de todo eso”, afirma. Con su llegada, el club ha experimentado un cambio notable, convirtiéndose en un referente de gestión en el ámbito deportivo.

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El equipo de análisis de datos implementado por Ceria ha sido fundamental para identificar oportunidades de fichaje y mejorar la metodología de juego del Racing. Desde analizar millones de jugadas en Europa hasta digitalizar ejercicios de entrenamiento, la estrategia ha permitido un control personal sobre cada jugador, incluyendo aspectos como la nutrición y el estado psicológico. Ceria menciona que “la diferencia entre que un tiro vaya al palo o adentro es que el pie se colocó un milímetro a un lado u otro”.
En el aspecto económico, el club ha dejado atrás su déficit, incrementando significativamente sus ingresos, especialmente en merchandising. Ceria se define como un “cuidador” del Racing y celebra la mejora de las finanzas del club, que ahora busca grandes incorporaciones para su regreso a Primera, incluyendo la posible repatriación de Sergio Canales.
Mirando hacia el futuro, Ceria planea una ampliación del estadio y una nueva ciudad deportiva, apuntando a un crecimiento sostenible y a largo plazo. “El poder del fútbol es todo lo que tiene alrededor”, concluye, refiriéndose a la importancia de integrar la afición en la visión del club, con la esperanza de que el Racing continúe siendo un motivo de felicidad para su comunidad.

