Edgar Morin, uno de los filósofos más influyentes de la segunda mitad del siglo XX, falleció a los 104 años, según informó su familia al diario ‘Le Monde’. Nacido en París el 8 de julio de 1921, Morin es reconocido por su contribución a la teoría del pensamiento complejo, que conecta diversas disciplinas como la física, la biología, la cibernética y la sociología. Su obra más monumental, ‘El Método’, fue un proyecto que se extendió por casi 30 años y está compuesta por seis volúmenes publicados entre 1977 y 2004.
Morin impartió clases en Santiago de Chile en los años 60 y en San Diego, California, donde estableció las bases de su teoría del pensamiento complejo. Considerado un humanista, su trabajo ha influido en generaciones de estudiantes, especialmente en las universidades de Latinoamérica, desde México hasta Argentina. A lo largo de su carrera, Morin también publicó obras destacadas como ‘La Rumeur d’Orléans’ (1969) y ‘Le Paradigme perdu: la nature humaine’ (1973).
El filósofo, que participó en la resistencia contra el nazismo, fue un crítico del comunismo estalinista, aunque se mantuvo como un pensador de izquierdas. Su vida fue marcada por su compromiso con causas sociales y su defensa de la ecología. A los 102 años, Morin continuó siendo una voz activa en debates contemporáneos, instando a la resistencia contra el extremismo y el odio en su país.
El presidente francés, Emmanuel Macron, y otras figuras políticas han rendido homenaje a Morin, resaltando su legado como defensor del humanismo. “Edgar Morin era el humanismo hecho persona”, declaró Macron. Jean-Luc Mélenchon, líder de la Francia Insumisa, también destacó su contribución a la comprensión de la sociedad y su resistencia en tiempos difíciles. El impacto de Morin en la filosofía y la sociología perdurará en las generaciones futuras.


