En el capítulo 305 de El Jardín de Olivia, Joaquín (Francisco Dañobeitia) se ha transformado en un personaje realmente peligroso. La desesperación lo lleva a querer destruir al Grupo Vial desde adentro, presionando a Elisa (Carla Medel) para que obtenga una firma de Bastián (Alonso Quintero) que le permitiría concretar su venganza. Sin embargo, Elisa se niega y Vanessa (Begoña Basauri) interviene inesperadamente para defenderla.
La ambición de Joaquín no conoce límites, ya que ni siquiera el padre de Undurraga se salva de su desmedido deseo de venganza. Tras ser despedido de la plana ejecutiva, Joaquín no tiene intención de ayudarlo a evitar caer en desgracia junto a los Walker. Este giro en la trama deja claro que Joaquín está dispuesto a hacer lo que sea necesario para cumplir sus objetivos.

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Por otro lado, Samuel (Simón Beltrán) siente la necesidad de proteger a su familia. Al ser hijo biológico de Luis Emilio (Alejandro Trejo), espera que un contacto con él pueda influir en su comportamiento. Sin embargo, Diana (Nicole Espinoza) le advierte que eso es una ilusión, ya que Luis Emilio no tiene corazón y no le importan los lazos familiares.
Este capítulo resalta los riesgos que Joaquín está dispuesto a tomar y cómo sus acciones podrían afectar a quienes lo rodean. Mientras tanto, la lucha por la supervivencia de la familia de Samuel se intensifica, dejando a los espectadores en expectativa sobre los próximos acontecimientos en El Jardín de Olivia.

