El alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, ha enviado un oficio al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones para abordar las quejas de los vecinos sobre el retraso en el transporte público. Los residentes han reportado que las micros tardan hasta 40 minutos en llegar, lo que afecta su rutina diaria, especialmente para quienes dependen de este servicio para ir a trabajar.
En el documento, se detalla una situación crítica relacionada con la frecuencia y la regularidad de los servicios de buses. Se ha evidenciado una disminución en la frecuencia efectiva y una irregularidad en la operación de los buses, lo que genera una sobrecarga y un desajuste entre la oferta y la demanda, sobre todo en áreas de alta densidad poblacional.

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Las zonas más afectadas incluyen el eje de la Av. Concha y Toro, donde la frecuencia de varios recorridos ha aumentado de 5-10 minutos a intervalos de 15-25 minutos. Otros sectores, como el área de Gabriela/Ejército, han visto un incremento en la espera de 10-15 minutos a 20-30 minutos, y en algunos casos, como en Casas Viejas, los tiempos de espera superan los 30-40 minutos.
La situación ha llevado a interrogantes sobre si la baja frecuencia es responsabilidad de las empresas de transporte o del ministerio. Eduardo Castillo Ibáñez, director del Directorio de Transporte Público Metropolitano, mencionó que no hay una baja de frecuencia oficial por parte del ministerio, aunque reconoció que algunas empresas no estarían cumpliendo con el servicio adecuado.
Toledo ha criticado una minuta técnica del Ministerio que propone eliminar buses articulados durante ciertos horarios, lo que podría agravar la situación de los usuarios. El alcalde hace un llamado al Ministerio de Transportes y al Gobierno para reconsiderar estas medidas, subrayando la importancia de garantizar un servicio de calidad que satisfaga las necesidades diarias de los ciudadanos de Puente Alto.

