Jorge Constanzo, acusado por la muerte de su hija Isidora de 2 años, quien cayó desde el piso 11 en Las Condes, ha revelado su desgarrador testimonio. En su declaración a la Policía de Investigaciones (PDI), Constanzo admitió haber consumido alcohol tanto el día anterior como el mismo día de la tragedia. Este hecho ha llevado a que se le formalizara por homicidio por omisión, arriesgando hasta 20 años de cárcel si es hallado culpable.
El arquitecto explicó que el día anterior, durante una celebración por el cumpleaños de su pareja, consumió varias latas de cerveza y pisco, además de ir a una discoteca donde continuó bebiendo. “Durante la celebración del cumpleaños de mi pareja yo consumí alrededor de 3 o 4 latas pequeñas de cerveza”, detalló Constanzo, quien también mencionó que tomó 2 piscolas en la disco.
El día de la tragedia, Constanzo se presentó a buscar a su hija, aunque llegó con una hora de retraso al hogar de la madre de Isidora. Posteriormente, fueron a almorzar al Parque Araucano, donde también consumió alcohol. A su regreso, acomodó a Isidora en una cama adaptada en su oficina y, tras asegurarse de que la ventana estuviera cerrada, se retiró a descansar, quedándose dormido.

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Al despertar, fue sorprendido por Carabineros en su puerta, quienes le informaron que su hija había caído. “Vi que la ventana estaba abierta y que Isidora no estaba acostada. Bajé con Carabineros, veo que el cuerpo de Isidora estaba tapado y no tuve el valor de verla”, declaró con profunda tristeza. Además, Constanzo mencionó haber instalado mallas de seguridad en su departamento, las cuales habían sido aprobadas por la madre de la niña.
Este trágico suceso ha conmocionado a la comunidad y plantea serias interrogantes sobre la responsabilidad parental y la seguridad de los menores en hogares que presentan riesgos.
La situación de Constanzo ha generado un amplio debate en la sociedad, donde se cuestiona no solo su capacidad como padre, sino también las circunstancias en las que ocurrió la tragedia. La historia de Isidora es un recordatorio doloroso de la importancia de la vigilancia y el cuidado en la crianza de los niños.

