La fiscalía ha confirmado que José Ramón Correa, exdueño de Ñublense y segundo mayor accionista de Azul Azul, financió la compra de su 21% de participación mediante un préstamo de Sportscap Credit Fund LLC, un fondo de inversión privado de Estados Unidos. Esta información fue revelada por el fiscal Juan Pablo Araya en un escrito ante la Corte de Apelaciones de Santiago.
La investigación, realizada por Ciper Chile en el contexto del Caso Sartor, ha sacado a la luz que este fondo es administrado por Patricio Kiblisky, exdueño de Ñublense, y Jacques Gliksberg, socio del excontrolador de Huachipato, Victoriano Cerda. El préstamo a Correa, que asciende a US$7,5 millones, fue aprobado el 22 de diciembre de 2025, utilizando las acciones del club como garantía.

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Además, el informe del Ministerio Público no solo afecta a Correa, sino que también complica la situación del imputado y expresidente de la concesionaria, Michael Clark. Se citó un reporte de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) que alertó sobre movimientos sospechosos relacionados con la firma Bulla SpA, creada por Clark en 2025 tras ser cuestionado por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
El informe menciona abonos sospechosos por US$18.499.841 provenientes del mismo fondo de Kiblisky y Gliksberg, vinculados al financiamiento para la adquisición de Azul Azul S.A. Correa, al ser consultado, desmarcó a Clark de su negociación personal, afirmando: “Fui yo quien lo contactó para pedir el financiamiento de Sportscap, sabiendo que ese fondo financiaba operaciones de fútbol”.
Los nuevos antecedentes de la fiscalía se suman a las declaraciones del exdirector azul, Juan Pablo Pavez, quien ha denunciado la existencia de una presunta concertación entre Clark, Cerda, Pesce y Kiblisky para extraer valor de la concesionaria mediante transacciones cruzadas de jugadores con Huachipato y Ñublense.

