La seguridad pública en Chile ha sido un tema de creciente preocupación en el marco de un Gobierno que prometió restaurar la seguridad en el país. Sin embargo, en la primera fase de su gestión, se han observado más improvisaciones que soluciones concretas, lo que ha llevado a la salida de la exministra Trinidad Steinert. Las críticas han surgido en torno a la falta de un plan integral que aborde las urgentes problemáticas de delincuencia y violencia en la sociedad.
El Gobierno presentó un plan ante el Congreso, con tres objetivos claros: recuperar el control territorial, mejorar la eficacia de las investigaciones judiciales y fortalecer el Estado. Sin embargo, las propuestas han sido consideradas insuficientes por los legisladores, quienes señalan que las acciones tomadas han sido reactivas y no han abordado la magnitud de la crisis de seguridad.

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Para avanzar, se sugiere retomar el proceso de institucionalización de un sistema de seguridad pública que goza de respaldo en el Congreso. Existen políticas y estrategias ya establecidas, como la Política Nacional de Seguridad Pública y la Estrategia Nacional contra el lavado de dinero, que requieren ser ejecutadas con un enfoque que priorice la reducción de delitos violentos y el temor ciudadano. Esto implica fortalecer la colaboración interinstitucional y basar las decisiones en evidencia.
La clave para un país más seguro radica en abordar el crimen organizado y definir planes específicos para el control del lavado de dinero y el tráfico de armas. Además, es crucial fomentar políticas preventivas en comunidades vulnerables, especialmente dirigidas a la niñez y adolescencia. Un enfoque meramente reactivo, como aumentar controles policiales, no será suficiente para reducir la violencia ni la percepción de inseguridad entre la población.
Finalmente, la institucionalidad ya está establecida y los planes de acción están escritos. Es vital que en esta segunda fase del Gobierno se movilicen los recursos necesarios para activar estos instrumentos, con un objetivo común: garantizar un país más seguro para todos los ciudadanos.

